¿Qué poderes tiene el otoño que hermosea tanto los bosques de la Reserva Ecoturista de la España Verde? Hemos seleccionado cuatro ‘ciudades’ pobladas por árboles, todas radicalmente diferentes unas de otras y cuatro modalidades (igual de diferentes) para sumergirse en ellas. ¿Un bosque flotante de laureles rodeado de marisco? Lo tenemos. ¿Un castañar que ha dado de comer a sus vecinos durante décadas? Pasen y vean. ¿Unos manzanos a los pies de imponentes murallas rocosas? Sírvanse ustedes mismos. ¿Un hayedo prodigioso que cambia de color con la llegada del frío? Al fondo a la derecha…
Castaños de Apellániz/Apilaiz en el Parque Natural de Izki. Álava/Araba (Euskadi)
¿Dónde se encuentran los castaños de Apellániz/Apilaiz?
Está situado en la llamada Montaña Alavesa que se levanta justo al sur de su ‘hermana’, la Llanada Alavesa (el gran valle por el que corre la N-I), y a unos 30 kilómetros de la capital Vitoria-Gasteiz. El bosque de nuestros deseos es, en este caso, el castañar de Apellániz/Apilaiz. Se ubica en el concejo de ese mismo nombre que pertenece al municipio alavés de Arraia-Maeztu. El castañar se encuentra en el corazón del Parque Natural de Izki, ocupa una franja de 13 hectáreas y suma unos 1.100 castaños, una cantidad nada desdeñable sobre todo si tenemos en cuenta que Arraia-Maeztu tiene poco más de 800 habitantes.
¿Qué tienen de especial castaños de Apellániz/Apilaiz?
De entrada lo que dicen todas las guías turísticas: que se trata del mayor y mejor conservado bosque de castaños de Euskadi. Segundo: no son simples árboles, sino toda una seña de identidad cultural e histórica profundamente ligada a este rincón de Euskadi desde hace siglos. ¿Sabías que cada árbol tiene un dueño que lo explota, cuida y transmite de generación en generación? ¿Algo más? Por supuesto. La Naturaleza no ha sido la única artista que ha participado en esta obra, sino que la mano humana ha ‘trasmochado’ los árboles para explotar mejor su madera y sus frutos. Esa es la razón por la que el bosque tiene ese aspecto romántico y fantasmal (y sin necesidad de visitarlo en un día de niebla… aunque la niebla siempre ayuda a aumentar su encanto).
¿Cuál es la mejor época para visitarlos? ¿Y la mejor experiencia para conocerlos?
Sin duda, el otoño. Entonces el bosque se tiñe de ocres y cobres, hay castañas en el suelo y el pueblo celebra su gran cita. Cada año, a mediados de octubre, Apellániz/Apilaiz organiza la Fiesta de la Castaña, con recogida y degustación de castañas y actividades sobre los proyectos de conservación. ¿Qué tal una experiencia para conocer castaños ‘milenarios’ en un paraje cargado de leyendas y, una vez allí, plantar, injertar, podar o recolectar? Toda la información, aquí.
Bosques de laurel de la isla de Cortegada en el Parque Nacional Marítimo Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia (Galicia)
¿Dónde se encuentra la isla de Cortegada?
Cortegada forma parte, junto a Sálvora, de los archipiélagos de la ría de Arousa, en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, el único parque nacional de Galicia y uno de los doce que hay en la Península Ibérica. Cortegada es el archipiélago interior de la ría, a diferencia de Sálvora, que queda en la zona exterior. Es decir, Cortegada está a resguardo de la furia del Atlántico, de ahí que haya sido, durante su muy dilatada historia, un caramelo muy deseado y, en pleno siglo XXI, siga siendo una rareza histórica y geográfica.
Cortegada está muy próxima a la costa, justo enfrente de O Carril y muy próximo a Vilagarcía de Arousa, en la desembocadura del río Ulla. Esta conjunción de aguas dulces y saladas ha propiciado que el estrecho canal que separa la isla de tierra firme (apenas 200 metros) sea un fértil brazo de mar para la cría de marisco, sobre todo berberechos y almejas, conocido como el Canal de los Viveros
¿Qué tiene de especial la isla de Cortegada?
Una historia muy abultada si tenemos en cuenta su reducido tamaño. ¿Sabías que fue comprada por suscripción popular y regalada a Alfonso XIII para que viniera a veranear hasta aquí? ¿Y que el monarca aceptó la isla pero no los veraneos (se marchó a pasar los agostos al palacio de la Magdalena de Santander) pero su hijo Juan de Borbón la vendió a una promotora inmobiliaria años después? Afortunadamente, nunca se llegó a construir urbanización alguna y, décadas después, Cortegada volvió a ser un dominio público, eso sí, muy protegido. Cortegada alberga el mayor bosque de laurel de Europa (de ahí que toda ella tenga ese olor tan característico), con ejemplares que alcanzan los 13 metros de alto y cuenta con más de una docena de especies endémicas, amén de las antiguas construcciones de la comunidad que habitó allí y vivía de, entre otras actividades, la recolección de algas.
¿Cuál es la mejor época para visitar la isla de Cortegada? ¿Y la mejor experiencia para conocerla?
La respuesta correcta sería cualquier época porque el laurel es un arbusto de hoja perenne cuyo aspecto apenas varía durante el año. Sin embargo, en los meses del otoño el contraste del verde del laurel con el resto de flora (que sí otoñea) regalará unas cuantas fotografías perfectas para las redes sociales. Es importante, eso sí, informarse del régimen de visitas o los permisos necesarios en el caso de que se quiera visitar por libre. Cortegada es un tesoro muy cuidado. Otra cosa a tener en cuenta es que los horarios de las visitas dependen en gran medida de las mareas… y que el régimen pluviométrico de este rincón de España aconseja vestir ropa impermeable. Existe una experiencia que permite realizar una visita interpretativa a Cortegada, combinando el rigor científico con un enfoque sensorial. Los divulgadores recurren a material de laboratorio y recursos didácticos para explicar la historia de los antiguos habitantes, las condiciones oceanográficas, los parques de cultivo de Carril y el patrimonio natural, cultural y etnográfico del espacio protegido.
Bosques de meilas en la Zona de Especial Conservación de Liébana (Cantabria)
¿Dónde se encuentra la ZEC de Liébana?
La ZEC (Zona Especial de Conservación) Liébana está en la comarca de Liébana, en el suroeste de Cantabria. Ocupa los términos municipales de Peñarrubia, Tresviso, Cillorigo de Liébana, Camaleño, Potes, Cabezón de Liébana, Vega de Liébana y Pesaguero. El espacio figura en la Red Natura 2000 y, muy importante, se integra dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, lo que contribuya a aumentar una paleta de paisajes (cumbres, pastos de altura, bosques, agujas rocosas…) ya de por sí generosa.
¿Qué tiene de especial la ZEC de Liébana y qué son las meilas?
Seamos breves y concisos: una asombrosa variedad de ecosistemas de montaña. Se podría decir que ahí está todo lo que se puede pedir a los riscos de la España Verde. Y ello incluye, por supuesto, fauna. Mucha y muy variada. Por ahí habita una parte esencial de la población de oso pardo en Cantabria o aves emblemáticas como la perdiz pardilla, el pico mediano, el quebrantahuesos, recientemente reintroducido o una población de urogallo cantábrico, la única y la última de Cantabria. Y es aquí, en este espacio tan voluptuoso donde llamará nuestra atención la curiosa meila, la manzana silvestre de Liébana. Se trata de un fruto de pequeño tamaño, sabor ácido y amargo. Los meilares son sus árboles y se han adaptado perfectamente a este entorno: pueden llegar a alcanzar gran tamaño, crecen en montes y conviven perfectamente con el resto de árboles y arbustos del entorno. ¿Para qué sirven las meilas en un entorno tan silvestre? Para contribuir a la alimentación de fauna silvestre antes citada como el oso pardo, corzos, venados, jabalís, roedores, etc. y muchas aves; todos ellos, a su vez pueden colaborar para el crecimiento de nuevos meilares al trasladar las semillas de un lado a otro.
¿Cuál es la mejor época para visitar la ZEC de Liébana? ¿Qué experiencia me recomiendas para disfrutarla mejor?
Si no se tiene experiencia en alta montaña, a finales de primavera y el verano son las épocas más seguras para conocer (y caminar) las zonas altas, siempre tomando las precauciones adecuadas. Si no se tiene experiencia y material adecuado, lo mejor es aprovechar los meses de otoño para conocer los valles bajos y el extraordinario patrimonio cultural que encierra la ZEC. Sobra decir que en la recta final del año regala los mayores contrastes y, en consecuencia, la mayor belleza a pesar del riesgo de chubascos y nieblas. No es sólo que los hayedos y los robledales se visten de colores imposibles sino que la afluencia de gente baja con respecto al verano y este respiro de seres humanos sienta especialmente bien a los paisajes. Es a finales del verano y a principios del otoño cuando los meilares se desprenden de su fruto por lo que es una oportunidad ideal para vivir esta experiencia y sumergirse en el mundo de estos manzanos silvestres.
Hayedos en el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Redes (Asturias)
¿Dónde se encuentra el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Redes?
En el centro-oriente de Asturias, en plena Cordillera Cantábrica. El nombre del parque proviene del hayedo de Redes, en Caso, lo que puede dar una idea de la importancia de estos árboles de hoja caduca en el entorno. Las poblaciones principales se levantan junto al río Nalón, que nace en el parque, y a su lado discurre la carretera AS-17. En Campo de Caso (El Campu) está el centro de recepción e interpretación del parque, el lugar ideal para pedir mapas, información y consejos antes de partir
¿Qué tienen de especial el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Redes?
Redes es una de las zonas más arboladas de Asturias, y la extensión de sus bosques y la conservación de sus recursos hídricos fueron las razones principales de su protección. Se declaró parque natural en 1996 y la UNESCO lo reconoció como Reserva de la Biosfera en septiembre de 2001. Además, es la cuna del río Nalón, el río más largo de Asturias. Sus aguas, gracias al sistema de embalses Tanes-Rioseco, abastecen a buena parte de la población del centro de Asturias por lo que se podría afirma que quien abre el grifo en Oviedo o Gijón está bebiendo un poco de Redes.
¿Cuál es la mejor época para visitar el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Redes? ¿Y una experiencia para conocerlo?
No hace falta ser un Doctor en Botánica para saber que si andan los hayas por medio, el mejor momento del año para visitar el parque es el otoño. Esta experiencia permite alojarse en pleno corazón del bosque de hayas, salir por la puerta y entrar de lleno en la foresta, con sus beneficios terapéuticos y saludables. Los antiguos caminos del bosque son el escenario de paseos familiares, observación de flora y fauna y expediciones micológicas. La propuesta no se queda entre árboles: también invita a conocer los pueblos de la zona y su forma de vida, todavía muy tradicional.















