¿Qué motivó a los habitantes de la Llanada Alavesa a desplazar piedras de hasta una tonelada durante cinco kilómetros? ¿Sabías que una isla idílica de la bahía de Santander sirvió como lugar de cuarentena para marineros? ¿Por qué nuestros antepasados esbozaron una figura en un risco de Asturias? ¿Por qué existe un lugar de Galicia en el que no conviene molestar a las lagartijas? Todo es posible en la España Verde.
DÓLMENES DE LA LLANADA ALAVESA, EN EGILAZ Y AGURAIN/SALVATIERRA. (ARABA/ÁLAVA. EUSKADI)
Un poco de historia
En 1831, durante la construcción de la carretera Madrid-Irun, unos obreros cavaron en un montículo de tierra cercano en busca de piedra. La encontraron pero no el tipo de roca que ellos esperaban sino las grandes lascas de piedra de un dolmen de gran tamaño que, en su interior, guardaba restos humanos y sus ajuares funerarios. Se trataba del dolmen de Aizkomendi, fechado hace más de 5.000 años. A sólo 5 kilómetros en línea recta, encontramos otro dolmen hermano, Sorginetxe, más pequeño pero de construcción estilizada y nombre inquietante: la ‘casa de brujas’.
¿Qué tienen de especial?
La Llanada Alavesa ha sido, durante siglos, un corredor natural que ha sido aprovechado por diferentes pueblos, culturas y civilizaciones, desde nuestros antepasados prehistóricos hasta el ferrocarril moderno pasando por romanos o peregrinos europeos en la Edad Media. Que se encuentren en ella, apenas separados por unos pocos kilómetros, dos de los monumentos megalíticos más emblemáticos (y más grandes porque el de Aizkomendi tiene un tamaño de record) de Euskadi no es ninguna casualidad.
Qué hacer en lA Llanada Alavesa
– Conocer los frescos medievales que permanecieron ocultos durante siglos en dos discretas iglesias del Camino de Santiago: la de Gazeo y las de Alaitza. En la primera encontraremos hermosas y detalladas pinturas religiosas del siglo XIII y en la segunda algo muy diferente: unas enigmáticas siluetas muy esquemáticas que ilustran escenas medievales.
– Pasear por el casco histórico y medieval de Agurain-Salvatierra para conocer sus calles empedradas, sus casas nobles, la acogedora plaza de San Juan o la iglesia homónima, diseñada para funcionar, incluso, como fortaleza.
– Acercarse hasta el pueblo de Andoin y realizar la caminata de 1,5 kilómetros entre bosques hasta las cascadas de la Tobería que, tras las temporadas húmedas, exhiben su mejor cara.
ISLA DE PEDROSA, EN PONTEJOS, BAHÍA DE SANTANDER (CANTABRIA)
Un poco de historia
Allá por el año 1834 se decidió construir en esta isla, la mayor de la bahía de Santander, un establecimiento para que los marinos llegados desde otros continente pudieran guardar cuarentena, aislados de la sociedad. Luego, dada la privilegiada situación del lugar, golpeado por aire fresco marino, se convirtió en sanatorio para tuberculosos. En el siglo XXI, la isla conserva muchos de aquellos edificios (los pabellones, el teatro…) convertidos en bellas ruinas.
¿Qué tiene de especial?
La isla de Pedrosa es otro de los atractivos singulares que tiene un espacio tan complejo como la bahía de Santander en el que conviven todo tipo de ecosistemas naturales (marismas, playas, islas de todos los tamaños…) o construcciones humanas como las grandes vías de comunicación o el Pantalán de Calatrava. Pedrosa es un oasis de paz rodeado de ferviente actividad.
Qué hacer en la bahía de Santander
-Ascender (en coche, en bici o caminando) hasta Peña Cabarga, el mirador idóneo para contemplar desde lo alto la bahía de Santander y comprender este paisaje único.
-Conducir hasta la vertiente sur de Peña Cabarga para toparse con los últimos animales que uno espera encontrarse en esta zona de Cantabria: elefantes, jirafas o gorilas. Y, sin embargo, eso es lo que ocurre en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, el parque faunístico más extenso de Europa.
-Conocer las antípodas de la isla de Pedrosa. Es decir, acercarse a la playa del Puntal, justo en el otro extremo de la bahía de Santander. Como su propio nombre indica, el Puntal es una lengua de arena idílica y sin urbanizar que regala una panorámica perfecta (otra más) de la bahía.
ÍDOLO DE PEÑA TÚ, EN LLANES (ASTURIAS)
Un poco de historia
El ‘ídolo’ es un dibujo realizado en una roca natural en la Sierra Plana de la Borbolla. Se trata de una enigmática figura humana que sostiene un puñal propio de la Edad de Bronce y está acompañada de otras pinturas esquemáticas de difícil interpretación.
¿Qué tiene de especial?
El ídolo de Peña Tú no es sólo una parada obligatoria en los recorridos por la España Verde sino, también, por la España más mágica. ¿Por qué? Por el misterio que lo rodea, por su afortunado emplazamiento (una colina con vistas sobre el Cantábrico y las montañas asturiana) y porque difícilmente se conocerán las intenciones de los artistas que crearon este conjunto artístico hace casi 4.000 años. ¿Por qué utilizaron como lienzo este esbelto peñasco de arenisca con una forma tan curiosa? ¿Por qué en este lugar tan especial?
Qué ver cerca del ídolo de Peña Tú
-Conocer el paraje natural en el que se encuentran los Bufones de Arenillas que resoplan aire y agua salada en los días de temporal.
-Acercarse hasta el hermoso pueblo marinero de Llanes con un atractivo casco antiguo, un excelente mirador sobre el mar (el de San Pedro) o una gigantesca exposición de arte al aire libre (los Cubos de la Memoria).
-Descansar en el amplio abanico de playas de tamaño medio, apenas urbanizadas y rodeadas de prados, como las de la Ballota y Poo
SANTUARIO DE SANTO ANDRÉ DE TEIXIDO (A CORUÑA, GALICIA)
Un poco de historia
La leyenda cuenta que Santo André de Teixido se lamentaba con frecuencia de la gran cantidad de peregrinos que recibía Santiago de Compostela. Por ello, el mismísimo Jesucristo le prometió que aquellos que no visitaran su hermoso santuario una vez en vida, lo harían tres veces tras la muerte. Y así es como nació una romería de ultratumba que ha llegado intacta hasta el siglo XXI.
¿Qué tiene de especial?
De entrada, la propia situación del santuario, cabalgando la serra da Capelada y con vistas privilegiadas sobre el océano y este litoral de acantilados imposibles. Luego, el cúmulo de leyendas que flotan en el ambiente. «A Santo André de Teixido vai de morto o que non foi de vivo», es decir: «A Santo Adré de Teixido va de muerto quien no fue de vivo», de ahí que se piense que los insectos y reptiles que campan por el lugar podrían ser almas en pena.
QUÉ HACER EN SANTO ANDRÉ DE TEIXIDO
-Acercarse hasta el Mirador do Cruceiro en el que se recuerda al actor de Hollywood Leslie Howard, uno de los protagonistas de la película ‘Lo que el viento se llevó’ (1939). ¿Qué conexión hay entre uno de los miradores más espectaculares de la España Verde, Hollywood y la II Guerra Mundial? Una placa en el lugar lo explica todo.
-Comparar la grandeza de los acantilados de Santo André de Teixido con la paz de los grandes arenales de la ría de Cedeira, separados por sólo 15 kilómetros. La playa de Vilarrube de Cedeira es, sin duda, el lugar idóneo para contrastar lo vivido en los acantilados gallegos.
-Catar la prodigiosa gastronomía marinera de la zona con Cedeira como principal epicentro. Alguno de los platos más típicos son el rape a la cedeiresa, la merluza en salsa, los percebes, un amplio abanico de mariscos (nécoras, centollas…) o la tarta de Cedeira, elaborada con hojaldre relleno de bonito, bacalao con pasas, congrio, zamburiñas o pulpo.